29 febrero 2008

En la peluquería

Mientras me contaban el pelo, he escuchado esta conversación entre la peluquera y el cliente que estaba sentado en el sillón más próximo al mío, y con quien ella parecía tener bastante confianza...


- Peluquera: ¿Tú, Juanillo te casaste hace poco, no?

- Juanillo: No, que vaaaaa. Lo dejamos hace poco. Bueno, hace un par de horas.

- Peluquera: Ahhh, pues te veo muy bien. ¿Llevabais poco tiempo, verdad?

- Juanillo: Pchaa, dos años y medio. Y bla, bla, bla...


Mi peluquera y yo perplejas, afortunadamente no me estaba dando tijeretazo alguno en ese momento...

Está claro que el transcurrir de nuestras vidas no lo establecen los hechos que nos suceden, sino nuestra respuesta ante esos cambios. Juanillo, por ejemplo, decidió ir a la peluquería, y tan contento.

28 febrero 2008

Sobreviviendo a las entrevistas

Son varias las personas de mi entorno que han cambiado de trabajo recientemente o que están a punto de hacerlo y, curiosamente, gente como mi hermano ya lleva dos mudanzas en siete meses. Todo lo que signifique mejorar, obviamente es estupendo y me alegra un montón.

En mi caso, no me planteo un cambio de trabajo porque hay aspectos del actual que pesan demasiado en positivo y aunque continúo en el mercado y lo consulto, como sé que no hay trabajo perfecto, pues como que no me decido. Por otro lado, no sé si estaría a la altura de las circunstancias en cuanto a entrevistas se refiere.

Vuelvo a recordar una fase de mi vida en la que hice muchas entrevistas, pero muchas, muchas, aunque lo extraño no fue el número, fue la tipología de las preguntas... Aquella empresa de un polígono X, para un puesto relacionado con mercados exteriores, donde el gerente me hizo varias preguntas de cultura general y sobre noticias de actualidad económica y política, para terminar con..., agarraros a la silla!!! Cuestiones sobre mi casa, la decoración, la cocina..., si era capaz de recordar en que cajón guardaba las cucharillas... Mi respuesta fue algo así como que no sabía qué lugar ocupaba el cajón de las cucharillas, pero sería capaz de explicarle por teléfono a alguien donde encontrarlas, y de todas formas, ¿De qué cucharillas estamos hablando, cucharillas para el café, para los postres en general, o para el helado?... Yo es que necesito tres cajones para los cubiertos y demás utensilios de cocina:-)

Debí de parecerle muy rara porque no me llamó para la segunda ronda, si bien es cierto que no mostré mucho entusiasmo por el entorno donde se encontraba ubicada la empresa.

No obstante, el colmo de lo vivido en esa época fue una serie de entrevistas de una empresa Y, que dio lugar a numerosos mails informativos a mi familia y amigos, incluso recuerdo a quien me decía que mis informes eran mejor que un capítulo del CSI. Insuperable.

La empresa en cuestión de entrada ya me dio mal rollito, porque eso de que te llame la secretaria para concertar una entrevista a las nueve y pico de la noche, no da muy buena impresión de lo que a una le espera... Y en la primera entrevista, recuerdo que se le terminó el papel de la fotocopiadora y la recepcionista no se atrevía a bajar a la calle a comprar papel, bueno ni ella ni otras dos personas a las que preguntó. Todo por si venía la jefa y nos las veía en su sitio…

Cielos, cuanta miseria… Si en el periodo en el que nos quieren impresionar nos vemos envueltos en situaciones como estas, que será de nosotros cuando ya no tengan que impresionarnos porque ya somos!? parte de la empresa... Y está claro que las empresas tratan de venderse al igual que los candidatos, una situación bastante similar a cuando iniciamos una relación de pareja, pero esto es tema para otro post.

Tengo que decir que me reí mucho en esa entrevista, cuando después de relatar detalles sobre mí anterior puesto de trabajo escuché que era justo lo que querían implantar allí. Y me reí, primero porque a medida que transcurría la conversación, sabía que probablemente sería la única candidata (y para el que no me conozca, os aseguro que no soy una persona que se tire flores), y en segundo lugar porque no tenía nada que perder, ya que en ese ambiente tan “pijo” no me veía yo trabajando e interiormente yo ya había dicho no. El trabajo era superinteresante, eso sí, aunque había tanto que hacer que podría vivir allí mismo…, hasta se reunían los sábados porque de lunes a viernes no les daba tiempo y también tendría que viajar a China y Tailandia…

Salí de allí con la certeza de que me llamarían para la segunda entrevista, porque le puse unos puntos de teatro a la escena; pero lo que jamás habría adivinado es que fuera con su abogado personal. Y allí que fui. Típico despacho de abogado megaguay, en pleno barrio de Salamanca de Madrid, con un mobiliario de los que sólo se ven en los castillos de las películas de terror, rococó total, como se nota que él no limpia el polvo. El abogado iba vestido como para una boda, hombre yo también iba mona, y demostró ser bastante cretino, como si estuviera opositando, vaya… Su primera frase fue que me quedara clarito que me tenía que dirigir y referir a la Sra Tal, incluso cuando no estuviera presente, como Dña Tal” Este hombre al parecer llevaba las finanzas, patrimonio y bla, bla, bla de la jefa, el Departamento de Recursos Humanos, las obras del loft donde se iban a trasladar las oficinas y más cosas, porque además de comunicarse conmigo como si estuviéramos en un juicio, me habló largo y tendido de las tres carreras que tenía en su haber y de su contribución al crecimiento de la empresa.

Ni que decir tiene que es la entrevista más alucinante que he sufrido en mi vidita, y cuando llegó mi turno le expliqué los detalles, y he de reconocer que con un poco de teatro, el trabajo que había hecho anteriormente y lo interesante que me parecía ese puesto. Nunca pensé que me llamarían para ofrecerme el puesto, teniendo en cuenta la astronómica cifra salarial que le propuse… Casi me caigo cuando vi el número en pantalla, y mira que estuvo insistente… Pero, ni harta de ron trabajaría en un sitio así.

19 febrero 2008

Iniciarse en el buceo

Hoy estreno etiqueta, aunque ya vislumbro que no va a englobar un gran número de posts, y es que en esta etapa de mi vida lo único que me mantiene en forma es el mercadoning que así defino yo el traslado a casa de las bolsas con la compra, eso sí, manual y cuesta arriba.

Sin embargo, he inaugurado la sección “deportes” porque me he decido a practicar algo que me atrae un montón: el buceo. Aún conservo en mi memoria los magníficos ratos de snorkel en las islas Phi Phi, una maravilla, y si semejante espectáculo se puede ver con un tubito no puedo imaginar lo que puede contemplarse a mayor profundidad. El pasado otoño en Vietnam me quedé con las ganas de hacer el curso que te permite bucear, por culpa de un tifón; pero después de meses investigando en varios foros y preguntando a conocidos y amigos de conocidos, de llamadas telefónicas varias y visitas a escuelas de buceo…, ya está todo más o menos claro y atado.

Varias fueron las razones que me llevaron a elegir el mediterráneo, y en concreto, la parte norte de la provincia de Alicante ya que parece ser que la temperatura del agua en esta época del año es más suave en esa zona.

No obstante, lo verdaderamente importante antes de matricularse en un curso de este tipo, además del aspecto económico y académico, es mostrar unas condiciones físicas adecuadas para la práctica de este deporte, que no deja de ser un deporte de riesgo. Iba yo muy dispuesta a que mi médico de cabecera me hiciera las pruebas que considerara adecuadas y me echara posteriormente una firma en el documento oficial recién comprado en la farmacia. Este es el procedimiento que comenta la gente en los foros, pero no ha sido mi caso porque esa doctora se negó en rotundo.

Por si alguien está interesado, son varios los centros del Ayuntamiento de Madrid y Comunidad Autónoma que ofrecen el servicio de medicina deportiva. Simplemente hay que pedir cita previa para que te hagan un reconocimiento médico especial y certifiquen que eres apto para practicar el buceo. Supongo que lo más normal es que a esos centros acudan deportistas de élite, a juzgar por el tamaño de los sillones de la sala de espera…, que barbaridad, parecían del despacho de director!!

Una hora estuve bajo la atenta mirada de una doctora y un doctor. He empezado escribiendo entre líneas que soy bien poco deportista, con decir que no tengo ni chándal!!! Y es que yo para el mercadoning prefiero los vaqueros, y como me dijeron que llevara algo cómodo pues me fui con la parte de debajo de un pijama; pero mono, que ni siquiera lo parecía.

Todo bien, pero casi desfallezco pedaleando en la bici, cada dos minutos endureciendo los pedales, llena de electrodos, un médico tomando la tensión cada dos minutos y el otro controlando el monitor, y al mismo tiempo, ambos alentándome ¡ánimo Ana! ¡Qué ya llegas! Yo, casi al límite de mis posibilidades y con ganas de reírme por lo absurdo de la escena. Llegué, pero ni ramo de flores, ni azafato estupendo, ni champán, ni ná de ná.

Finalmente, después de una hora de pruebas y la mega-encuesta inicial, el resultado fue que no tengo anomalía alguna que me impida bucear, aunque si me han recomendado practicar deporte… lo ideal cinco veces por semana…, uff, ¿no será mucho? Me canso sólo de pensarlo, pero el caso es que soy APTA. Hoy he recogido el certificado y creo que desde que aprobé el carnet de conducir no lo veía escrito en documento alguno. Sólo espero darle más uso al carnet de buceador del que le he dado a éste, que el pobre ha pasado la vida en casa y aún así ha perdido dos puntos.

Lo cierto es que me hace mucha ilusión iniciarme en el buceo. Ya queda menos y de momento he empezado a nadar y a leer el Manual de submarinismo que me han regalado. Gracias, Marta.



11 febrero 2008

Mis cursos


Ayer me llamaron Dña. Cursos. La verdad es que siempre me ha encantado esto de hacer cursos, matizo, algunos cursos. Hoy, por ejemplo, he empezado uno sobre Creación de páginas Web.

Cuando soñé este blog, elegí algunos colores con los que me identifico y desde entonces he ido añadiendo elementos y variando un poco su aspecto, siempre con la idea de mejorarlo bajo mi punto de vista, claro está. No obstante, aún no he logrado hacer algunas cositas que para mí son importantes, no hasta el punto de quitarme el sueño, pero el día que consiga que la casita se centre y las flechas se coloquen en el sitio lógico, lo celebraré.

Muchas de esas cosas las he averiguado gracias a la generosidad de multitud de blogueros que desinteresadamente han creado tutoriales y blogs de ayuda para los novatos, espacios en los que explican de una manera clara como debemos hacer las cosas; pero, hay códigos de ese lenguaje y explicaciones que se me escapan, incluso leyendo tutoriales de HTML... También he preguntado a gente que conozco y que sabe bastante más que yo de esto, pero no han sabido explicármelo.

Así es que, como iba contando, he seguido el método borregillo y he ido copiando y pegando en el lugar apropiado las soluciones que iba leyendo en esos tutoriales, y probando en mi blog "en sucio"..., que trabajo me costó no os creáis... El día que me enteré que existía una forma para buscar un código en la plantilla, me dieron ganas de enviarle flores a Eulalia, la tuneadora por excelencia..., porque yo la leía línea a línea hasta encontrar aquella frase indescifrable... Yo pensaba, no me extraña que cueste tanto una Web, si tendrán que cambiar de graduación de lentillas cada trimestre!!
Aunque pueda parecer una torpe, y seguramente lo soy, lo increíble es que incluso he servido de guía a un amigo al que le picó la curiosidad y se decidió a contar sus andanzas en la Red. Qué valor tengo, ir de profa por la vida…

Lo genial de este curso es que dentro de un par de meses podré maquillar y vestir este punto de encuentro a mi gusto, y de momento ya he averiguado en que zona están los salones de belleza y tiendas que me gustan:-)
Algunos ejemplos de estos blogs ayuda son:

http://laeulalia-blogdeprobes.blogspot.com
http://elescaparatederosa.blogspot.com
http://trucosblogsblogger.blogspot.com
http://ayudaparatublog.com
http://usuarios.lycos.es/nimux/tut-blogger.html

Continúo escribiendo después de mi primera clase... Qué decepción. Yo que pensaba que el HTML solucionaría todos mis males, y me dicen que está out. El caso es que he vuelto a casa con tres libros, aunque al parecer el importante es sobre Dreamweaver, una aplicación informática que aunque no te hace la compra ni la comida parece ser que es fa-bu-lo-sa. Sinceramente, creo que este curso me queda grande, pero tampoco es cuestión de tirar la toalla el primer día ¿no?

Cielos, después de unos días, me termino de enterar que este blog, y cualquier página en general, no se ve nada bien si utilizas el Internet Explorer. Me parece fatal.

04 febrero 2008

Ay, los Goya

Una alfombra verde engalanada con logotipos de bebidas alcohólicas no es que provoque mucho glamour, pero esos caballeros que acuden a una gala de este tipo en mangas de camisa o con chaquetas de punto tampoco ayudan mucho. Y quien dice caballeros, dice señoras o señoritas porque el vestido de Leticia Sabater era para premio... Tengo que reconocer que yo soy coqueta por naturaleza, y a lo mejor un poco exagerada, pero creo que esta mujer tiene por estilista a su peor enemigo. Tremendo. Mirad, mirad…

Espectacular Elsa Pataky. Espectacularmente alicatada, se podría decir. Claro, que la chica lleva con mucho estilo los “trapillos”, eso sí.

Y mira que me alegro que el Goya a la mejor actriz se lo haya llevado la Verdú. Yo apostaba por ella porque me está gustando mucho lo que transmite en sus últimas películas, no sé si porque elige bien sus guiones o porque le ofrecen muchas cosas interesantes, pero a mí me ha gustado. Y también me ha agradado que a Amparo Baró le hayan dado el de actriz de reparto porque se salía del papel. Lo cierto es que me pareció preciosa la peli de Siete mesas…

Durante unos minutos pensé que ayer estaba actuando. Hoy he visto a un Alfredo Landa, que manifestaba ante las cámaras su preocupación por no haberse expresado tan bien como habría deseado. Me ha dado penilla, la verdad. Me parece un buen actor y además, tan entrañable. Deberían repetir la gala, hombre!!

Lo que si me gustaría, es que la Academia se plantee abrir un proceso de selección para presentador de la próxima gala porque, personalmente, me han resultado bastante poco graciosos los chistecillos de Corbacho y de un gusto deplorable, por ejemplo, el momento en que baja del escenario para entrevistar a Belén Rueda, que en ese instante había pasado ya a ser no galardonada. Muy elegante, en mi opinión. Me refiero a ella, por si había alguna duda.

El caso es que aguanté hasta el momento del Goya al mejor actor. Y también me alegro de su premio, aunque parece que mucha gente piensa que San Juan hace de él mismo en esa película, algo que he escuchado de viva voz de un amigo cinéfilo y, que además, he leído en algunos foros. A mí me gustó Bajo las estrellas. Me pareció una conmovedora historia con golpes de humor y su personaje me transmitió mucha ternura, pero como lo vi en persona únicamente durante unos minutos no sabría decir si él es así o estaba actuando.

Su discurso me recordó un poco al momento Almodóvar en la ceremonia de los Oscar, con el santoral al completo, venga a dedicar y dedicar, y vaya la que ha liado con su comentario “político”..., en mi opinión fuera de lugar, pero cada uno en su tiempo de discurso supongo que puede decir lo que quiera, que para eso le han dado un Goya, y además, ha tenido tiempo para elegir sus palabras, que para eso llevaba el papelito. Me pregunto si le habrá molestado alguna vez apellidarse “San”!? Bueno, San Juan:-)

Y esta noche los premios max, así que algunos habrán dormido en el AVE. Ya al comienzo de la gala estaban precisamente haciendo alusión a la “disolución de la Conferencia Episcopal”, que parece que es lo más trascendental del día. Eso, y el debate sobre el cine subvencionado por elección personal en una casilla del IRPF.

Yo en cambio me quedo con otro titular, una noticia que me intranquiliza bastante más que todo eso. Hoy ha sido el Día Mundial contra el Cáncer, así que mucho ánimo a los que lo padecen y a los que les apoyamos, suerte a los que investigan, y cordura a los que tal vez lo pudieran evitar pero se empeñan en continuar con sus malos hábitos...


20 enero 2008

Una pizca de coaching en la vida

Mientras en países como Estados Unidos o Francia es un instrumento de apoyo frecuente, tanto en el terreno personal como en el ámbito empresarial, y desde hace más de diez años, en España ha llegado más recientemente esto del coaching.

Está claro que no todas las personas tenemos los recursos necesarios para afrontar la vida y los cambios que se van produciendo en ella. Además, hay gente a la que le fastidia un montón el hecho de estar haciendo siempre lo que debería, por Decreto Ley, en lugar de lo que le gustaría, y aunque les ronda la idea de hacer cambios en su vida no saben por dónde empezar o no tienen claro que cosas o actitudes les gustaría cambiar. Yo también he vivido momentos de estos en mi vidita, como todo hijo de vecino, pero desconocía que la solución estaba en un coach o entrenador personal, que no es ni un psicólogo ni un psiquiatra, porque se trata de situaciones concretas que no precisan de un diván ni de un retroceso a la infancia.

Y yo que pensaba que para eso están l@s buen@s amig@s ¿no?, que a más de un@ le habré dado la chapa en esos momentos que decía…, pero parece ser que no, que noooooo es lo mismo. El entrenador te escucha, te hace las preguntas precisas y adecuadas para que tú mismo veas la situación clara, y, como profesional que es, te proporciona instrumentos apropiados para conseguir tus objetivos personales y tal vez profesionales, es decir, te apoya en tus decisiones; pero no te da soluciones ni saca conclusiones, y al ser una persona neutral, pues no te juzga. Imagino que el punto clave es que no existe esa química emocional que hay entre amig@s y por lo tanto siempre será más objetivo en sus explicaciones.

Este post viene a raíz de una sesión informativa y gratuita de coaching a la que asistí. A fecha de hoy no necesito a nadie como entrenador, mañana ya veremos; pero, después de varias horas escuchando hablar sobre el tema, si alguna vez necesito un coach, ya sé que es importante que busque una persona con buena capacidad de escucha, observadora, que se meta en mi piel y empatice conmigo, que me conozca bien y emplee su técnica teniendo en cuenta que soy una persona en mayor grado kinestésica y muy visual (esto lo aprendí en otra sesión informativa sobre Programación Neurolingüística), que me haga las preguntas precisas con el fin de obtener mis mejores respuestas, y mil cosas más. Ainss, que complicado, ¿habrá alguien así?

17 enero 2008

Imaginando Nueva York

Efectivamente, no es que sea el colmo de la originalidad pero ya está emitido mi billete a Nueva York. Hace más o menos un año estuvo en mis planes este destino pero, por motivos que no vienen al caso, el plan se quedó en una mera conversación o tal vez fueran dos. Me hubiera apetecido más otro tipo de viaje, pero cuando las ideas surgen hay que aprovechar el momento, y cierto es, que precisamente hoy se ha convertido en una ilusión más nítida y que sólo en unos meses se convertirá en una realidad. Así es que, a divertirse a Nueva York, ¡¡geniaaaal!!


Yo imagino que será como lo que nos muestran en El sueño de Manhattan o en Sexo en Nueva York, y que fliparé con los rascacielos, y con todo en general, en una ciudad de postal a ritmo de jazz.

Después de pasearme por varios foros y preguntar a alguno de los amiguetes que han estado allí recientemente, tengo claro que no me puedo perder ni Times Square, ni las más que impresionantes vistas desde el Empire State. Que al mítico puente de Brooklyn es mejor ir tempranito y que hay que cruzar al otro lado para obtener las mejores vistas. Que cualquier musical en Broadway será todo un espectáculo. Que los perritos cuestan un dólar y la comida no me va a entusiasmar, o sí, porque habrá de todo. Que probablemente practique poco inglés.

Que iré de compras, no a Tiffany, pero con este euro tan fuerte que tenemos y todo tan barato como dicen me parece que voy a necesitar otro armario… Además, tengo que pasear por Little Italy y comprobar si hay mafiosos, y curiosear por el Soho y Chinatown, y ¿ver el Bronx?, ir a Harlem, aquí también tempranito con el fin de estar menos tiempo en la cola y ver la misa gospel en la Abisinian Church, donde me dice mi amigo Javi que el coro canta de coña, y me advierte de paso, que ni se me ocurra tirar fotos en el interior si no quiero ver demasiado cerca la mano de un tipo de no sé cuantas X de talla, XXXXL o así. Lo recordaré.

Y además, tengo que estar preparada por si me topo con algún actor famos@, con la cámara en mano me refiero, y de los internacionales quiero decir. Uff, que estrés por favor…, habrá que seleccionar y organizarlo todo bien porque no hay tiempo para tanto en diez días, incluidos los vuelos… Me angustio un poco cuando pienso que tal vez la ciudad no me resulte tan maravillosa como imagino, eso sí, sobre todo después de la decepción-cilla que he sufrido con Vietnam.

No obstante, tengo mogollón de ganas de confirmar si mis impresiones cuando esté allí coinciden con las imágenes que ahora rondan por mi mente. De momento, a ver si amplío la agenda en la gran manzana, que me han hablado de una especie de Web de contactos que por lo visto es lo más de lo más.


13 enero 2008

Una vida interesante

Todo esto puede hacer que mi vida me resulte interesante y me encante..., la importancia depende del momento.


1. Yo misma. Es que me he vuelto muy egoísta:-))

2. Ver crecer a mi sobrino Jorge.

3. Sus sonrisas y miradas, aún desinteresadas…

4. Pasar tiempo con mi familia.

5. Seguir teniendo un poco de niña y autorizarme sin censura a jugar con y como ellos.

6. Sorprender y que me sorprendan.

7. Una llamada telefónica de las apetecibles, da lo mismo quien llame a quien.

8. Las buenas conversaciones con l@s amig@s de siempre y con l@s aparentemente desconocid@s, esas charlas que me atrapan.

9. Ir de tiendas, sin intención de comprar. Sólo mirar y memorizar.

10. Comprar cosas originales, cosas prácticas, cosas preciosas… a buen precio, o no.

11. El placer de regalar y la delicia de acertar.

12. Una tarde de cañitas, risas y cotilleo con mis amigas.

13. Super-madrugar para ver amanecer mirando al mar. Es genial.

14. Una puesta de sol, y otra, y otra...

15. Que alguien se alegre de verme, de escuchar mi voz, de saber de mí.

13. Que me hablen claro y mirándome a los ojos.

14. Una cena romántica...

15. Una espléndida ración de besos.

16. Un desayuno “de hotel” y sin prisas, junto a la persona que quiero.

17. Sentir mariposas en el estómago cuando voy a encontrarme con alguien que me atrae.

18. Elegir un libro, o dos… entre muchos.

19. Leer un libro imposible de abandonar y por lo tanto, haber acertado con la elección.

20. Los SMS que provocan en mí una sonrisilla y nervios, esos que leo y vuelvo a leer con gusto antes de irme a dormir.

21. Verme divina de la muerte en el espejo de mi habitación.

22. Reírme de mí misma, conmigo misma y por supuesto, también en compañía de otr@s.

23. Llorar si me apetece.

24. Celebrar algo, lo que sea.

25. Tener ilusiones propias y otras compartidas, y materializarlas. La ilusión de un viaje, de un nuevo amor, de estrenar un hobby, de cambiar de casa… Sólo dos de ellas son ciertas.

26. Los últimos minutos antes de llegar a un destino anhelado.

27. Una visita agradable e inesperada.

28. Ver una buena película y comentarla, entendiendo por buena que me haya gustado.

29. Bañarme en el mar, y mejor aún entre peces.

30. Un beso muy anhelado, con la emoción que ello implica.

31. Tratar mi cordura con una pizca de locura.

32. Un beso muy tierno.

33. El abrazo en un reencuentro deseado.

34. Pasear de noche sin rumbo, con alguien especial y de repente, decir ¡pero si ya es de día!

35. Leer en una playa.

36. Planificar un viaje, ir y volver, y contarlo.

37. Ver lo positivo de mi trabajo.

38. Ser un punto de apoyo a mi familia y amig@s, y sentirme apoyada.

39. Una noche de luna llena y cielo despejado en un lugar especial.

40. Dormir genial después de una jornada agotadora y divertida, bailando salsa, por ejemplo.

41. El olor al perfume de esa persona ideal, ese qué rápido se olvida aunque se reconocería sin esfuerzo alguno.

42. Ver el rostro deseado al despertar.

43. Un masaje, y dos, y tres...

44. Ir de rebajas y encontrar lo que busco, y casi regalado...

45. Que me feliciten por mi cumpleaños las personas que me importan o han sido importantes en algún momento de mi vida. Felicitarles yo a ell@s.

46. Plasmar mis pensamientos aquí, por ejemplo.

47. Perderme…


11 enero 2008

Los Reyes Magos

He empezado el año en la cama, que dicho así podría sonar estupendo y hasta envidiable para el que lo lea; pero, envuelta en edredones, brindando con jarabe y durmiendo con un plato de cebolla a mi vera, no es algo precisamente excitante. No obstante, ya estoy con el termómetro al 10 y, dado que confío mucho en mí misma, voy a hacer lo posible y lo imposible para que este 2.008 sea un año redondo en mi vida. Ea.

En mi lista de peticiones a esos Reyes tan Magos que nos venden, además de un mundo mejor y más lógico, les he solicitado amablemente sacos, fundamentalmente sacos.

Sacos de salud, para repartir entre aquell@s que quiero, y algo para mí, que falta me hacía también. No esperaba recibir “tos” a raudales como regalo de cumpleaños pero así ocurrió…

Sacos de paciencia. Me considero una persona bastante paciente pero está bien tener un pequeño stock por si llegan las vacas flacas…

Sacos de capacidad de comprensión, que me facilitaría mucho el análisis y conclusiones de todo lo que acontece en mi vida.

Sacos de momentos felices. Los desdichados son así de caprichosos, y se permiten el lujo de llegar sin invitación.

Sacos con nuevas ilusiones y proyectos. Que no mueran mis sueños, que ni siquiera enfermen… Pero, lo más importante es que se materialicen porque al fin y al cabo pensar en cómo ponerlos en práctica me mantiene activa y me da vidilla, y eso me encanta.

Si me paro a pensar y rebobino en el tiempo, le pedí lo mismo al 2.007 sólo que algunos de esos sueños no se cumplieron. Debería haber estado preparada para este tipo de contrariedades, cierto. Este año al menos, espero que con mi esfuerzo logre protagonizar algunos de ellos, por ejemplo, seguir viajando donde me apetece y divertirme tanto como lo estoy haciendo últimamente. Y es que, escribir el guión de la película de nuestra vida está muy bien, pero siempre será mejor llevarlo a la gran pantalla, digo yo. Sólo es una opinión, pero en eso estoy.

31 diciembre 2007

Reflexiones fin de año

Siempre me ha parecido que me cuesta mucho olvidar cosas del pasado que me han afectado, negativamente quiero decir, y más aún perdonar. Algunas de ellas ni las entendí entonces ni las entiendo ahora, pero es cierto que a medida que el tiempo pasa aprendo a ver las mismas cosas desde una perspectiva diferente. Por otro lado, yo, que presumo de ser justa, tengo que reconocer que mi manera de actuar es bien probable que haya sido en ocasiones más que discutible desde el punto de vista de los demás.

Este blog nació en una época gris de mi vida, con sentimientos contradictorios, rodeada de recuerdos y momentos de felicidad compartidos y envuelta en una absoluta tristeza, defraudada por un dolor inesperado, disgustada por no saber manejar la situación, cabreada con el mundo… Sentía que no conocía a una de las personas que más he querido en mi vida, me resultaba un ser un extraño y no sabía ni cómo comportarme con él...

Fue un propósito. No deseaba empezar un año con la postilla de una herida no curada y por lo tanto, me he esforzado por aceptar el guión de este año de mi vida e interpretar la obra desde otro punto de vista. Prefiero pensar que no intuía que me iba a hacer tanto daño, que si lo hubiera sabido se hubiera expresado mejor…, y aunque sé positivamente que no le preocupa lo que yo piense, a mí ya no me afecta ni me duele porque yo he elegido seguir viviendo sin sufrimiento.

Qué cosas. De pequeños nos educan y nos enseñan a tener cuidado con el fin de no hacernos daño, y además, nos protegen sobre manera para que no nos lastimen; pero supongo que es inevitable, y el que más y el que menos hemos sufrido en algún momento de nuestras vidas. No me ha dolido ni más ni menos que a ti que estás leyendo estas líneas, y supongo que a todos el dolor nos hace fuertes y, al menos en mi caso, es una excelente prueba que me recuerda que un tiempo vivido me hizo inmensamente feliz. Con esto me quedo. Y que conste que lo digo con orgullo y una amplia sonrisa.

En ese sentido, algo bueno tiene cumplir años, que nos convierte en individuos más sabios o al menos con más experiencia, mucho más comprensivos y tolerantes, y teóricamente, más competentes para mantener mejores relaciones con nosotros mismos y con los demás. Aunque sólo fuera por este gran motivo, estoy tela de contenta y la verdad es que me apetece un montón seguir cumpliendo años así que aprovecho el post para felicitarme. Muack, muack. Diréis que vaya día para nacer..., pues como cualquier otro, aunque hay una cosa que me molesta de esta fecha, y es el hecho de no poder celebrarlo con tod@s l@s que me apetece. Claro, que competir con tantas fiestas de Nochevieja y cenas familiares me lo pone muy, muy difícil...



Mis mejores deseos para el 2.008, esperando que sea un año cargado de cosas buenas para tod@s nostr@s.



18 diciembre 2007

Si fuera...

Algún día terminaré de relatar el viaje a Vietnam, que tenéis razón, a este paso se me va a juntar con el próximo; pero es que ahora me apetecía escribir sobre esto...

Si fuera un país sería Tailandia, todo sonrisas, porque me enamoró su diversidad, su gastronomía, y sobre todo, la amabilidad de su gente.
Si fuera una ciudad sería Essaouira, porque me resultó muy acogedora y además, tiene mar y muchas tiendas, o Cádiz que también me encanta.
Si fuera otra ciudad sería Praga, preciosa, con mucho ambiente y encanto, y tan, tan romántica.
Si fuera una estación sería el verano, sin duda, días más largos, piel dorada, fuera prendas de abrigo…
Si fuera un mes elegiría junio, porque hay más horas de luz, porque las temperaturas nocturnas ya son agradables...
Si fuera un día de la semana sería un sábado, porque todavía queda el domingo.
Si fuera un momento del día me quedaría con la puesta de sol.
Si fuera un verbo sería soñar, soñar-despierta, porque así una elige el guión.
Si fuera una parte del cuerpo sería los ojos, porque lo transmiten todo y se nota cuando mienten. De esto me he enterado hace poco, qué lástima.
Si fuera un dolor preferiría el del desamor, porque se cura seguro. Cuestión de tiempo.
Si fuera una película sería por ejemplo, Kate&Leopold, una historia romántica, sin más… ¡Lo deja todo por el chico y le sale bien! Pero aunque saliera mal, ella ya gana! El que arriesga muestra coraje y eso ya es ganar, me encantan los valientes.
Si fuera un libro sería Los pilares de la tierra, que me encantó. Premio a la perseverancia.
Si fuera un color sería el verde-azulado, como el mar.
Si fuera un idioma sería el italiano, porque me resulta tremendamente divertido y muy dicharachero.
Si fuera una asignatura sería matemáticas, que me encantaban y además, se me daban muy bien.
Si fuera un animal sería un perro, uno de esos cariñosito, fiel y agradecido.
Si fuera un objeto de decoración sería un espejo, para ver venir a la gente de frente.
Si fuera un líquido sería agua de un manantial, apetecible, transparente y de la que no mancha.
Si fuera una comida sería… Una tortilla de patata, con cebolla y pimientos asados de El Bierzo. Ea!!.
Si fuera una canción sería Color esperanza, porque ya la canto sonriendo:-))

16 diciembre 2007

Hay personas y Personas

Se acerca la Navidad y este hecho me hace pensar en ciertas personas que en algún momento de mi vida formaron parte de mi agenda. Esas personas que consideré en una época más o menos cercana amig@s, las mismas de las que hace tiempo que no tengo noticias, principalmente, porque hace tiempo que no me pongo en contacto con ell@s...

Desde que he decidido ser egoísta, en absoluto egocéntrica, protegerme más y mimarme mucho, en definitiva, preocuparme más por mí y dejar de hacerlo por aquellos que han pasado a engrosar la lista de conocid@s, porque a mi modo de ver, no se han esforzado nunca (o muy poco) por mantener viva esta amistad, pues soy bastante más feliz. Muchas de esas personas, probablemente se acordarán de mí en Navidad, o no. Sinceramente, me da lo mismo.

Y es que, me guste o no, la gente es como es y además, es poco probable que en ese aspecto cambie de manera de ser. Supongo que siempre habrá personas que me puedan decepcionar aunque tengo que reconocer que eso no es culpa suya, sino de las expectativas que yo decidí poner en ell@s, y claro, si no se cumplen, pues me siento desilusionadísima. Demasiado sensible que es una, supongo. A lo mejor tengo yo la culpa al pretender esperar demasiado de la gente, o tal vez mi error sea esperar demasiado de personas que nunca me van a dar lo que yo necesito. Y florecen tantos nombres en mi cabecita…

Efectivamente, hay nombres con rostro en la vida de cada uno que por un motivo u otro no se nos olvidan, a veces junto con el apellido grabado a fuego y todo. Recuerdo, por ejemplo, la profesora que me hizo la vida imposible con el Derecho Fiscal, Mª Cruz, que bien podría haberse llamado Losa!!, se me ha olvidado el apellido, pero era de Soria…, y desde entonces, no me ha atraído nada esta provincia, qué culpa tendrán sus habitantes, ya lo sé… Otros, a pesar de ser muy exigentes despertaron el gusto por la asignatura, como Tomás Cabezas, mi profesor de física en el instituto. Aquel noviete que aún me debe dinero… El caso es que puede tratarse de gente a quien un@ ayudó, admiró, amó, odió, idealizó, enamoró...

Por otro lado, hay nombres de personas que sencillamente y sin esfuerzo alguno recordaremos siempre, personas especiales que nos dejan huella por algo, sin un porqué aparente y cuya historia particular permanecerá viva tan sólo porque nosotros nos acordamos de ella en algunos momentos de nuestra vida.

Ayer recibí un mensaje de una mujer a la que considero amiga. Ha sido mamá de una niña, preciosa estoy segura, mejor aún, afortunada por tener una madre tan cariñosa y valiente. A mí al menos me lo pareces, Alicia, y has dejado una gran huella en mí. Ánimo, que lo harás muy requetebién.

Ahora que estoy con la lista de objetivos para el 2.008, me anoto uno: dejar mi huella por aquí y por ahí...

06 diciembre 2007

Uno de teatro

Hoy ha sido un día suuuuperespecial para mí. He estado en el teatro, como otras muchas veces en mi vida, claro, pero lo especial de esta tarde ha sido que he ido con mi sobrinín. Ha sido una bonita manera de empezar a celebrar su primer cumpleaños, que está al caer.


La compañía La Casa Incierta representa en el Centro Cultural de la Villa diferentes obras dirigidas al público infantil, entre cero y tres años, y Jorge y yo hemos visto la obra Pupila de Agua, bueno, lo de ver es un decir... La aceptación por el pequepúblico ha sido estupenda, o al menos parecían tod@s bastante atentos a lo que se cocía en el escenario, t@dos menos Jorge. Yo creo que como es un niño tan cariñosín y tan sociable, debió pensar que era una oportunidad fantástica para hacer amig@s o tal vez que se trataba de una guardería nueva, porque se pasó prácticamente la media hora con la canción del ta-ta-ta, haciendo el indio y balbuceando, y también intentando hacer amistad con las niñas que tenía a su lado. Vaya actividad, por favor, le faltaban las maracas (instrumento que domina "casi a la perfección"), y eso que no había dormido siesta... Además, ha tenido el honor de ser la única personita de la sala que se pasó un buen rato de espaldas al escenario, porque decidió ampliar agenda con los peques de la segunda fila..., hombreeee, que también merecían un poquito de atención. Vamos, que él representó su propia función con todos sus éxitos, y yo su fan número uno, por supuesto. Tronchante.


De la obra en sí no puedo contar mucho y espero que no hubiera que entender la trama… Dos actrices con vestidos en color beige que hablan, imitando sonidos como por ejemplo el del viento, juegan con un trozo de lana y unas tijeras, con unos zapatos rojos, con unos cántaros de vidrio que posteriormente llenan de granos de café o agua con un pez…, todo esto con luces y música de fondo. Comprendo que así expresado no os darán precisamente ganas de comprar entradas, pero la verdad que es toda una experiencia y los sonidos que se escuchaban sí que despertaban la curiosidad en los niños, por lo tanto yo lo recomendaría a los que tengáis pequeñuelos en vuestro entorno aunque sólo sea por ver cómo reaccionan en el teatro para bebés. Desde luego, nosotros nos lo pasamos genial aunque, como digo, no fuimos precisamente un público modelo.


En primavera llegará de nuevo otro espectáculo llamado Rompiendo el Cascarón que a priori parece más interesante, porque según he leído los actores interactúan con los peques. A ver si para entonces este niño presta un poco más de atención y deja de "entretener a sus coleguitas", que ya lo dicen sus padres… Se ven en el despacho del Director semana sí, semana también...

27 noviembre 2007

Hoi An, un encanto de ciudad

Hoi An está en el centro de Vietnam, a orillas del Mar de China, una encantadora ciudad que cuyo puerto alcanzó gran importancia entre los siglos XVI y XIX. Es un lugar turístico, es verdad, pero una monada y muy, muy acogedor, y además, ¡El paraíso de las compras!


Nos dieron la bienvenida unas nubes grises, sin lluvia, y es que en ese punto del viaje, una se alegraba por unas cosas. Claro, que había llovido de lo lindo... Fue dejar las maletas en el estupendo Phuoc An Hotel (Internet, piscina y bicicletas gratis) y ¡¡al sastre!! Yo me hubiera quedado una semana, la verdad, incluso sonreía permanentemente...

Resumo un poquito:


No voy a enumerar todo lo que me hicieron en las dos sastrerías, pero fue muy barato, si comparamos las variables calidad-precio, que nadie espere sastrería fina porque no funciona así la cosa. Las telas bien, aunque con las sedas teníamos serias dudas, pero no me pareció ver demasiada variedad de tejidos. Por supuesto, me estoy refiriendo a las cuatro donde entramos y más concretamente a las dos donde encargué ropita, aunque he de decir que dentro de las sastrerías las hay más y menos “pijas”. Recomiendo altamente la segunda (HANH, 2 Le Loi St.), porque nos parecieron más profesionales que en la primera (PHUÓC, 5 Hai Ba Trung St.), y además, admitían tarjeta de crédito sin cobrar el 3% de comisión.

Consejos para sastrerías:
  • Escribir los acuerdos en papel y quedarse con copia, incluso el pago de tarjeta sin comisión, y el día y la hora que os vais de la ciudad.
  • Exigir doble costura, hilo y cremalleras del mismo tono que las telas, elegir el tipo de botones... Ah, y un forro que pegue con el tejido exterior.
  • Contar con tiempo para hacer al menos dos o tres pruebas. Todo te lo hacen de un día para otro, y cierran a las 21pm, pero dependiendo de la dificultad de la prenda, yo no me arriesgaría.
  • En cuanto al diseño, sobre todo si se elige en una revista, mejor dejarles claro hacia qué lado queremos que abrochen los botones, y también el largo y la holgura, porque cortan la tela muy, muy justa. Y es lo que pasa con todos los cortos, que de donde no hay no se puede sacar…

Hoi An es pequeño, su centro histórico está formado por tres calles, todas repletas de casas antiguas, algunas de madera, preciosos cafés, apetecibles restaurantes, una zona con muchas tiendas de antigüedades y galerías de arte, algunos templos, museos y talleres artesanales. Además, están las múltiples sastrerías y la zona del río con el mercado próximo.

Es famoso también el puente cubierto japonés, de madera y pequeñísimo, y que tiene su historia, basada en un monstruo enorme. Y tanto que lo era, según cuenta una leyenda, este monstruo tenía su cabeza en India, la cola en Japón y el cuerpo en Vietnam, ahí es ná, y era el responsable de las inundaciones y los terremotos que sufría Vietnam, producidos cada vez que se movía. Es por ello que construyeron ese puente, con doce columnas de madera que se clavarían a modo de espada en el corazón del monstruo.


En el centro de la imagen el puentecillo japonés


Realmente es una delicia pasear por sus calles. Supongo que un entorno así ha debido atraer a muchos artistas porque se encuentran infinidad de galerías de arte que exponen unas pinturas realmente preciosas. Otras no tanto, aunque es cierto que sorprenden y gustan, hasta que las ves repetidas en una y otra tienda. Nosotras, después de entrar en varias encontramos una con pinturas en papel de arroz, y compramos, porque eran las más originales y porque estaba el pintor en plena faena. Fue el único artista que vimos... Perfectamente embaladas en unos trozos de tubería!! Me encanta:



Otro de los puntos fuertes de Hoi An es su gastronomía. Preciosos restaurantes, de categoría, que ofrecen unos menús fabulosos a precios irrisorios. Recomiendo probar un pescado llamado Red snapper que está de miedo, con lemon grass nos gustó mucho, y también un plato llamado White Rose, que es una gamba cocida al vapor que sirven envuelta en papel de arroz.

Ya lo había buscado por Internet y el segundo día hicimos un curso de cocina con Red Bridge. Elegimos este sitio porque publicitaban que te llevaban al mercado y después en barco al lugar donde está la escuela de cocina, incluía además una bebida en el punto de encuentro, el curso y la comida.


Después del viaje en barco de más de media hora, llegamos a la Escuela de Hostelería. Nos sentamos en sillas con cuaderno en mano, en frente del cocinero, un tipo muy gracioso que nos enseñó a cocinar varios platos, algunos de cuales los repetimos nosotr@s en unos fogones muy monos.


También nos mostró como decorar el tomate, dar forma de flor a las rajitas de una zanahoria y cosas así. Ya habíamos comprado en la ferretería del mercado algunas herramientas para llevar a cabo el trabajo, que a mí me resultó bastante difícil, vamos que hoy mismo me pongo con la cena de Noche Buena… Por si alguien quiere copiar la idea, la piña, es piña, pero lo que parece una flor es un calamar.


Yo me lo pasé muy bien, pero no lo recomiendo. Razones: hay que dedicar cuatro horas; el tiempo en el mercado es para enseñarte algunos productos, pero no para hacer la compra, y aunque algo te explicaba, fue a toda leche; el paseo en barquita agradable pero largo; los platos que cocinaron son simples y nada típicos, ejemplo de ello las berenjenas cocidas con salsa de tomate que tanto indignaron a Núria, o las crêpes; y por último, en una escuela de hostelería que te den como almuerzo exactamente el mismo menú que habíamos estado cocinando y degustando, deja mucho que desear… Todo esto lo expresé en la hojita que nos dieron al final de la jornada, así que a lo mejor toman nota y mejoran.

Había un compy holandés que nos aconsejó el curso de dos horas que había hecho la noche anterior en el Hai Ca Fé, el mismo sitio donde lo habían hecho Elena y Romà. A los tres les encantó, aprovechas el tiempo porque es por la tarde noche (al mismo tiempo cenas), y además, te dan a probar otros platos diferentes de los que te enseñan a cocinar. Si volviera, haría éste, aunque lo más importante es indagar sobre el menú de esa noche.



Lo que sí recomiendo es la visita al mercado, abarrotado de puestos y de gente. Muy interesante.


Y es que, nos contó el guía que nos llevó al mercado, que las mujeres vietnamitas van tres veces al día porque quieren todos los alimentos frescos y como no tienen frigoríficos en sus casas, no les queda más remedio!? Por Dios, que estrés.


Vimos escenas muy pintorescas, y me llamó la atención las enormes madejas de fideos de variados colores y grosores que yacen sobre los mostradores, frutas extrañas a mis ojos, el pescado coleteando… Y grandes mesas donde se agolpan los comensales. He aquí unos cangrejos de color azul, una novedad para mis ojos.

Nos faltó tiempo para ver y hacer muchas cosas. Ni fuimos a la playa próxima, ni a ver pueblitos de los alrededores, ni a ver las ruinas de My Son, aunque sé que algún día iré a Camboya así que supongo que puedo prescindir de ellas.



Después de hacer un seguimiento en el mapa de trayectorias del tifón, teníamos cada vez más claro que habíamos escogido la mejor opción. Además, las temperaturas en Ha Noi y Cat Ba eran altas y continuaba haciendo sol. Volamos tempranito desde Da Lang a Ha Noi, y compartimos monovolumen con Kemllen, una americana-dominicana, muy simpática con la que coincidimos en el hotel y en el vuelo. Ella venía de Tailandia, y nos reímos un montón despellejando a los vietnamitas y comentando sus métodos de timar, haciendo terapia en grupo, básicamente. Bueno, y también compartimos un cabreo con la consiguiente indignación porque no nos dejaban utilizar el mismo taxi, aunque íbamos a coger el mismo vuelo..., y todo porque perdían la comisión. Es increíble que en un hotel tenga una que escuchar estas cosas.

CONTINUARÁ