30 abril 2010

Escapadas desde Tokio: Hakone

Hakone forma parte del Parque Nacional de Fuji-Hakone-Izu, un parque que está a unos 100 Kilómetros de Tokio, de manera que si se supermadruga se puede ir en una hora desde la estación de Shinjuku hasta Hakone Yumoto. Es una zona muy conocida por sus balnearios de fuentes termales y por las vistas del grandioso y tímido Monte Fuji, lo de tímido es cosecha mía ante la dificultad de conseguir verlo, el original, claro, en postales sin problema!! Recuerdo el viaje desde Kamakura hacia la zona de Hakone con un final agradable, aunque precedido de momentos bastante angustiosos... Por aquello de aprovechar el día en Kamakura, viajamos prácticamente de noche y llegamos muy justos a Odawara, la estación donde debíamos comprar el pase de transporte que nos permitiría movernos durante los dos días por la zona de Hakone. Llegamos muy justos a la estación de trenes, decía, y nos encontramos con todo prácticamente cerrado. No os ofendáis hombres del mundo, pero si algo bueno tenemos las mujeres es que preguntamos las veces que haga falta en lugar de dar vueltas sin rumbo, y mira qué suerte!! Pregunté a una chica japonesa cuyo marido trabajaba en una agencia de viajes allí mismo… Llamadita al móvil y el joven que nos abre la puerta de la agencia (ya cerrada), pidiéndonos con gestos universales y en su buen japonés algo así como ¿discreción?... Hicimos lo que pudimos, pero 4 personas con mochilas a la espalda y después de un día duro, complicado, no!? Nos indicaron como llegar al autobús que nos dejaría en Moto Hakone, en las inmediaciones del Lago Ashi (Ashinoko), dado que esa noche teníamos reservado el alojamiento en Lakeside Inn Charlotte, un sitio muy agradable y que recomiendo. El caso es que unos hablando y otros dormidos, dio como resultado que nos pasáramos de parada… mucha, pero mucha oscuridad, es lo que había allí, y para colmo de males, seguía diluviando y teníamos un mapa que no decía gran cosa… Como todas las carreteras, había dos sentidos, claro, y no teníamos en ese momento muy claro si nos habíamos pasado o bajado antes de la parada correcta. Total, que cuando conseguimos llegar al Charlotte era bastante tarde y estábamos tan calados, que el dueño del hotelito casi nos abraza y todo... estaba bastante preocupado teniendo en cuenta que deberíamos haber llegado hacía horas...

A la mañana siguiente, desde Moto Hakone atravesamos el lago Ashi en algo así como un barco pirata, unas vistas magníficas y un relajado trayecto hasta Togendai (al norte del lago), lugar donde cambiamos de medio de transporte: un teleférico que nos llevaría a Owakudani.






Owakudani es un área de fuentes termales volcánicas, una zona humeante que desprende un fuerte olor a azufre. Aquí se pueden comer los famosos “huevos negros” que se preparan en el agua sulfurosa que contienen las bañeras donde los cuecen, de ahí el color negro de la cáscara; dice la leyenda que añaden siete años más de vida por huevo a quien los toma, yo, como lo compartí, pues sumo 3,5 años! Muy ricos. En cuanto al Monte Fuji, eso que dice el trivial de que es la montaña más fotografiada del mundo yo lo pongo en duda porque no sé cuando consigue la gente la foto..., ya sabíamos que la probabilidad de tener buena visibilidad en la zona era escasa y efectivamente, se cumplieron las previsiones.



Tomamos de nuevo el teleférico y cambiamos de medio de transporte, esta vez en un trenecito, ay, por favor, pero qué disparate de día!! tanta variedad de vehículos fue como pasar un rato en un parque de atracciones!! Nos dirigíamos al onsen que habíamos reservado. Encontrar el onsen fue un poco complicado hasta que vimos un cartel enorme con la foto del funicular, porque sí, el lugar estaba emplazado en lugar bien profundo y entre una exuberante vegetación y era la única forma de llegar a él. Un anciano nos abordó, y en su buen japonés nos contó que de confianza, supusimos que era el encargado de custodiar las mochilas en su garito antes de coger el funicular, así podíamos dar una vuelta por el pueblo; imaginamos que le dirían que 4 guiris habían reservado allí y por eso nos cruzó la calle a toda velocidad parando el tráfico y todo, que menudo susto nos dio... El hombre dedicó un tiempo a señalar allí en el mapa lo interesante para ver y a insistir que él cuidaba nuestras mochilas.


Después de aclararnos donde debíamos de coger el tren hacia Nara a la mañana siguiente, recogimos las mochilas y subimos al transporte que nos dejaría en el onsen, un sitio superpijo y con un entorno superbonito, algo que era presumible. Si el teleférico daba yu-yu, ni te cuento el funicular ese, íbamos tela de apretados porque era superpequeño y respirando lo justo para no morir, todo con tal de no balancearnos demasiado.



El caso es que disfrutamos del lugar a tope, especialmente de las diferentes zonas de baños, de la magnífica habitación, de la fastuosa cena con alimentos de gran calidad, del desayuno… Un capricho, sí, pero el lugar es recomendable e incluso pienso que no demasiado caro teniendo en cuenta la calidad de los servicios que te ofrece. El pago con tarjeta de crédito únicamente lo admiten si reservas a través de su Web, en japonés...



Dejo algunos links que pueden interesarte si vas a viajar por allí, y que no enlazo por falta de tiempo...


GENERAL

http://www.odakyu.jp/english/freepass/hakone_01.html

http://es.wikipedia.org/wiki/Onsen


ALOJAMIENTOS

http://www.charlotte2.yad.jp/english.html

http://www.hakone.or.jp/yamatoya-hotel/

http://www.onsenexpress.com/site/display/displayonsen.php?displayonsen=74&onsenregion=6




29 abril 2010

Escapadas desde Tokio: Kamakura


Segundo lugar que recomiendo: un remanso de tranquilad bien cerquita de Tokio, eso es Kamakura. Un pueblo de lo más acogedor y tan, tan coqueto, que enternece; casas pequeñitas y calles peatonales, infinidad de tiendas muy bien decoradas, unas te ofrecen probar diferentes productos típicos, otras ofrecen ropa y unos complementos de lo más original; una gente especialmente amable que se mezcla gustosamente con las masas de turistas, y todo ese cóctel produce una sensación muy agradable, de bocanada de aire fresco diría, será también por su entorno montañoso, por sus bosques y porque está bañada por el mar. Ayy, con mar, como para no gustarme!!

Particularmente, yo hubiera hecho noche en Kamakura; me quedaron tantas tiendas por cotillear… pero fue imposible debido a la dificultad de encontrar alojamiento económico, ya que es uno de los destinos típicos para los japoneses por aquello de sus playas y el hecho de ser tan vecinos del acelerado Tokio. Si alguien ha estado en Vietnam, deciros que me recordaba a la sensación que tuve en Hoi An.




Kamakura está situado al sur de Tokio, y también se puede hacer en un mismo día desde la capital ya que se tarda menos de una hora en tren. Recomiendan bajarse en la estación de Kita Kamakura y hacer a pie la ruta del Daibutso en la que vas viendo los distintos templos hasta llegar a Kamakura (pueblo), finalizando en el buda de Daibutso, esa imagen de un buda que está sentado a la intemperie como si dijéramos, de bronce e impresionante con sus más de 13 metros de altura, a juzgar por las postales… En fin, siempre hay que dejar algo pendiente de visitar, dicen…

Resultó que nos medioperdimos (confieso que yo me perdí y desorienté del todo, bueno, desorientarme supongo que no ya que nunca estuve orientada!), digo que lo que empezó siendo una ruta lógica pasó a ser un un camino mal señalizado, en japonés y a través de un frondoso bosque. Genial, y como tardamos más de lo previsto cuando llegamos cerca del Budita, ya estaba cerrado, lógico, había anochecido!! Bueno, lo importante es que conseguimos llegar al pueblo, aunque el hombre que nos encontramos por aquel campo todavía debe estar flipado ante la imagen de semejantes excursionistas… La verdad es que fueron unos minutos de angustia, y por supuesto, como suele suceder en estos casos, casi sin agua y con la mayoría de las linternas y ropa de abrigo en las mochilas que estaban en la consigna.



Además del Gran buda, Kamakura aloja una auténtica ruta de templos budistas y sintoístas, algunos parece que sobrevivieron a la Segunda Guerra Mundial, todos dan muy buenas vibraciones, puedes visitar templos como Kenchō-ji con un espectacular jardín Zen, Engaku-ji, y el Tōkei-ji, que se utilizó como refugio para las mujeres que querían divorciarse de sus maridos y que parece ser que debían estar en su interior tres años...
Otra opción para visitar es bajarse en Kamakura pueblo y hacer el recorrido en otro sentido. En ambas estaciones hay cabinas para dejar las mochilas, y es obvio, que siempre tendrás que caminar doble para coger el tren de regreso.
Otras curiosidades que vimos en Kamakura, pero que se pueden encontrar en todo el país...

Pandilla de máquinas vending, hay miles!!


Turistas japoneses en acción:-)


En próximos post: Nara, Hakone, Koyasan y Kioto

27 abril 2010

Escapadas desde Tokio: Nikko

En las proximidades de Tokio existe toda una oferta de posibilidades y ello implica que irremediablemente tengamos que seleccionar donde ir, en el caso de que nuestro viaje no dure meses, claro está… Y es que el legado cultural de Japón es extraordinario y lugares como Nikko, Kamakura, Nara o Hakone bien merecen una visita; son centros espirituales donde se apiñan gran cantidad de templos sintoístas y budistas, filosofías que aparentemente conviven de una forma bastante natural, no en vano los japoneses son muy respetuosos. Tenemos, además de la opción de ver múltiples templos, la posibilidad derecorrer sus montañas y sus parques naturales, y disfrutar de sus comercios, al gusto!!
Después de tres días en Tokio, continuamos con la siguiente ruta: Kamakura - Hakone (2 noches) - Nara (1 noche) - Osaka (1 noche) - Koyasan (2 noches) - Kioto (3 noches) - Tokio (2 noches). Como suele suceder cuando se termina un viaje, uno varía la ruta realizada y en este caso, anticipo que si pudiera rebobinar prescindiría de Osaka y viajaría a Koyasan y Nara manteniendo el campamento base en Kioto. Respecto a Kioto, me gustaría contaros algo importante desde mi punto de vista!! y es que estaría bien hacer coincidir la visita en día 21, porque hay un mercado ma-ra-vi-llo-so... quien me conoce ya sabe que los mercadillos, la artesanía y y el hecho de mezclarme con sus lugareños artesanos me vuelve loca de atar!! Aquí pienso que es obligado permanecer unos días, al igual que en la zona de Hakone (aunque se puede hacer el mismo día desde Tokio) o Koyasan, pero de estos lugares comentaré en otro post.

En nuestro caso, después de dos noches en Tokio y adaptarnos un poquito al horario nipón fuimos a Nikko en el día, un viaje relámpago porque está a unas dos horas en tren. También puede ser interesante para hacer una noche porque se puede combinar la visita con un tiempo de relajación en alguno de sus muchos onsen.

En mi opinión, es un imprescindible en la lista, tanto por su belleza natural especialmente en otoño con los tonos amarillentos y rojizos, como por esos templos y santuarios que habitan entre bosques de cedros y la convierten en una obra muy significativa de la arquitectura de Japón. Sus templos están decorados con figuras de gran colorido que tienen unos detalles asombrosos, y ello hace que se diferencien bastante del resto de templos que hay en Japón (al menos de los que yo visité).






Monos de la sabiduría, unas tallas que muestran el ciclo
vital del mono y que incluyen a tres monos cada uno con un
significado: no oye al diablo, no ve al diablo y no le habla al diablo.


En la mayoría de los templos podemos encontrar unas tablitas de madera o papelitos donde podemos escribir nuestros deseos y dejarlas colgadas por allí, para que los monjes budistas se ocupen de la gestión. Hay también todo un shopping center en los templos, con un montón de tiendas donde puedes adquirir amuletos de lo más variado y con mucha especialización, encuentro yo: protección para cuando viajas en coche, en camión, en moto...


En este aro había que hacer una especie de 8 con
coreografía incluida, y luego ya, colgar el papelito!
Ese tipo de cosas que en tu país no harías jamás, vaya...

El puente sagrado de Shin-kyo, del típico color rojo laqueado, (construido en 1636, posteriormente destruido por unas riadas y reconstruido en 1904), da acceso a la zona de Sannai, que es como se conoce a la zona de santuarios y templos. Conviene comprar la entrada combinada que incluye un estupendo mapa de la zona y permite el acceso a los dos templos más importantes y a un santuario, Toshogu, el más destacable, Rinnoji y Futurasan. Asimismo, si se va en el día, decir que es imprescindible supermadrugar si tenemos en cuenta que los templos cierran pronto y que hay bastantes que resultan interesantes.

Otras imágenes que plasman como miman los detalles en esta parte del mundo!!!


Periódicos a la venta

Puesto de castañas

En Nikko nos llevamos otra gran sorpresa, y es que coincidimos con media España como quien dice y mira que yo “soy viajada” pero jamás me había encontrado con tanta gente española, tanto, que teníamos tomada la sala de espera de la estación de tren de Nikko, éramos unas 14 personas. Todos fuimos bien lejos a celebrar la crisis, supongo.


Beso tímido


Aquí dejo un link interesante:

04 abril 2010

Quiero


Esto es lo que yo Quiero, que en la voz de Jorge Bucay, supongo que cobra aún más sentido si cabe...


21 marzo 2010

En el Matadero de Madrid


Un lugar muy interesante... el Matadero de Madrid, y Beijing time me ha encantado, maravillosamente expuesta!!!!





20 febrero 2010

Deshojando margaritas

Cuando una persona nos atrae hacemos todo lo posible por conquistar su corazón y tratar de conseguir ser correspondidos, pero no se nos ocurre pensar objetivamente si esa persona nos conviene como pareja. Creo que estaría bien que nos paráramos a analizar a esa persona que nos gusta y que nos agrada enormemente que forme parte de nuestra vida, y pensáramos si posee o no, todas esas cualidades que consideramos primordiales en una pareja. Y estaría más que bien, dedicar un ratillo a saber más de nosotros mismos y llegar a conclusiones sobre lo que verdaderamente nos importa en una pareja, y otro ratillo a preguntarnos si esa persona, como poco, se aproxima al ser que deseamos.

Me conviene, no me conviene. Pienso que todos podemos elegir, y en los inicios de cualquier historia que surja entre dos personas hay un tiempo en el que podemos perfectamente distinguir si nos conviene rodar más capítulos juntos o mejor ponemos punto y final a la serie, y podemos por lo tanto decidir si merece la pena o no continuar con esa relación. Que sí, que sí, que todos podemos elegir, salvo las personas que están muy ocupadas en tratar de venderse y mostrarse como no son, más que nada porque en este caso los razonamientos lógicos se complican bastante cuando se está interpretando un papel…

Las experiencias me han demostrado que con el amor no basta. Se ha de remar al mismo ritmo y en el mismo sentido, y es obvio que además de unos valores afines, los intereses (la mayoría, al menos) y los objetivos han de ser también comunes. Pero además de los valores, hay cualidades que nos encantaría que tuviera la persona que comparte nuestra vida; claro, que habría que analizar si nosotros poseemos estas mismas cualidades y si estamos dispuestos a dar a la otra persona lo que requerimos de ella dado que se presupone que son cosas importantes para nosotros.

Después de lo vivido y lo leído, en mi opinión, sucede que en temas de relaciones solemos actuar por esquemas basados en relaciones vividas a veces sin darnos cuenta que al ir madurando no necesitamos lo mismo hoy que hace dos o cinco años. La madurez y la experiencia me ha hecho ver que hay cosas fundamentales que ayudan a distinguir un Hombre de un hombre o a una Mujer de una mujer.

Desde mi punto de vista, por ejemplo, encuentro imprescindible en un buen compañero y amigo, que sea un Hombre íntegro. Honesto, leal, con sentido de la ética, de la responsabilidad… todos estos valores que considero que deberían venir instalados de serie en nuestros cerebritos y por supuesto que me refiero tanto a hombres como a mujeres.

Me parece a mí que me convienen los Hombres firmes y transparentes, esos que actúan con naturalidad, tal y como son, que se sienten seguros con sus decisiones y su forma de actuar; esos que no tienen necesidad de venderse, ni de persuadirme de lo extraordinarios que son.

Luego están algunas cosillas obvias. Me encanta por ejemplo, que un Hombre sea lo suficientemente avispado como para saber cómo debe salir de casa, sin tener que preguntar a la Mujer que tiene al lado!! Y además, salir con buena nota!! Debería cuidar su aspecto y cuidarse en general, porque pienso que un Hombre que se preocupa de cuidar sus formas y su salud, y que valora las cosas que le pertenecen, conseguidas con mayor o menor esfuerzo, entiendo que va a ser capaz de cuidar y mimar de una manera muy especial a la Mujer que forme parte de su vida, y además de hacerlo encantado, va a ser capaz de dejarse cuidar y mimar por esa misma Mujer... Qué a algunos mira que les resulta complicado dejarse querer...

Cosas mías, no me voy a extender más... Demasiado complicado, tal vez!???

01 febrero 2010

Valer mucho

En una conversación, un hombre le hace a una mujer la siguiente pregunta:

- ¿Qué tipo de hombre estás buscando?

Ella se queda un momento callada y luego le preguntó:

- ¿En verdad quieres saber?

- Sí, respondió él.

Ella empezó a decir:

- Siendo mujer de esta época, estoy en una posición de pedirle a un hombre lo que yo no podría hacer sola.

Tengo un trabajo y pago todas mis facturas. Me encargo de mi casa sin la ayuda de un hombre, porque soy económicamente independiente y responsable de mi administración financiera. Mi rol ya no es el de ama de casa dependiente de un hombre. Más bien, yo estoy en la posición de preguntarle a cualquier hombre, ¿qué es lo que puedes aportar a mi vida?

El hombre se la quedó mirando y claramente pensó que se estaba refiriendo al dinero.

Ella, sabiendo lo que él estaba pensando, dijo:

- No me estoy refiriendo al dinero. Yo necesito algo más. Necesito un hombre que luche por la perfección en todos los aspectos de la vida.

Él cruzó los brazos, se recargó sobre la silla y mirándola le pidió que le explicara ese detalle.


Ella dijo:

- Yo busco a alguien que luche por la perfección mental, porque necesito con quién conversar, no necesito a alguien mentalmente simple.

Un hombre que luche por la perfección financiera, porque, aunque no necesito ayuda económica, preciso de alguien con quien coordinar los dineros que entren en nuestras vidas.

Yo busco un hombre que luche por su individualidad, que tenga la libertad para salir a volar y regresar responsablemente a su nido, porque
enriqueciéndose a sí mismo tendrá algo maravilloso que regalarme cada día.

Un hombre suficientemente sensible para que comprenda los momentos que yo paso en la vida como mujer, pero suficientemente fuerte
para darme ánimos y no dejarme caer.

Estoy buscando a alguien a quien yo pueda respetar, partiendo del respeto que él mismo se gane con el trato, el amor y la admiración que me dé.

La mujer debe ser compañera del hombre, ni menos ni más... Para que juntos forjen una vida en donde la convivencia los lleve a la felicidad.

Cuando ella terminó de hablar lo vio a los ojos, él se veía muy confundido y con interrogantes.

- Estás pidiendo mucho, le dijo él.

Ella le contestó:

- "Yo valgo mucho".


( Anónimo)

Pero podría haberlo escrito yo, porque yo también deseo estar con un Hombre así, entre otras cosas porque yo también sé que valgo mucho. Ea!!!

24 enero 2010

Coordenadas favorables

Efectivamente,todos preferimos la felicidad a la desdicha, la serenidad a la angustia, el afecto al odio, el arrojo a la cobardía, la generosidad a la mezquindad... Pero resulta que llegamos a la etapa esta que podríamos llamar la “madura juventud”, y sentirnos a veces que no somos como nos gustaría ser, y darnos cuenta, por ejemplo, que tenemos un estilo sentimental tan adiestrado que se resiste irremediablemente a la idea de cambiar.

Supongo que mujeres y hombres buscamos lo mismo en el amor, fundamentalmente nos importa el hecho de sentirnos apreciados y apoyados por la otra persona. Queremos sentirnos seres especiales, cuidar y mimar al otro e indiscutiblemente recibir lo mismo; nos gustaría llegar a casa y que nos esté esperando un humano y no un buldog, o ambos. Deseamos que nuestros problemas interesen a alguien, que nuestras palabras importen, sentir que alguien se preocupa por nosotros. Y sí, nos gustaría sentir que hemos acariciado un corazón, uno que no es el nuestro, y sentir que la vida de sus dueños ha mejorado y mejorará más aún a partir de ese momento porque las buenas parejas mejoran sus vidas y son mucho más que la suma de dos.

Tenerlo claro ya es un gran paso, pero no es tarea fácil ni aclararse con lo que nos resulta imprescindible, ni coincidir con alguien que nos aporte todas esas cosas. Y si difícil es que se den las coordenadas favorables de día-hora-lugar para coincidir con esa persona ideal que nos haga sentir tan estupendamente, para conocer y enterarnos que es esa persona y no la del al lado, no digamos mantenerse juntos…. eso ya es de Máster!!! Está claro que hay que estar por encima del tiempo y del espacio. Se requiere ilusión y deseo, capacidad de entrega y un gran esfuerzo, y además de todo eso, tenemos que ser agradecidos y ser capaces de proteger esa historia, que para eso somos inteligentes, digo yo.

Instantes en las calles de Madrid





Simplemente, algunas de mis fotos.

12 enero 2010

Correteando por Tokio

Puedo afirmar que Japón es uno de los países más fascinantes de este planeta nuestro, esa potencia mundial que paradójicamente sigue manteniendo sus tradiciones intactas. Y tengo que decir algo importante, que nadie deje de cumplir su sueño por el hecho de escuchar el tópico de que es un país caro; en contra de lo que se pueda pensar, un viaje por Japón resulta mucho más económico que cualquier itinerario que hagamos por muchos países europeos y otros que quieren serlo… y digo esto porque los menús me costaban lo mismo o incluso algo menos que lo pagado tres meses antes en Ouarzazate (Marruecos), con la diferencia que en Japón no había moscas… y eran bastante más nutritivos y variados!!!

El transporte sin embargo, sí se puede calificar de caro. Por ello, es primordial comprar en el país de origen el Japan Rail Pass, que es una tarjeta que nos permite utilizar cualquier tren del grupo JR cuantas veces queramos desde la fecha de activación y dependiendo de la duración del pase, pues hay de 7, 14 y 21 días. Teniendo en cuenta que JR opera las líneas de tren bala (Shinkansen) y la mayoría de líneas del país, aunque no sea válido para el servicio Nozomi, ese pase es perfecto siempre que nuestra intención sea salir de Tokio y adentrarnos en el país, si bien es cierto que en algunas zonas de Japón no se puede utilizar (por ejemplo en Hakone) y suele compensar comprar otro pase únicamente válido para esa zona concreta. El JRP es válido para alguna línea de tren en Tokio, en fin, cuestión de dedicar un tiempo a hacer números durante la planificación. Además, si se tiene claro que día conviene activar el pase, pienso que es mejor hacerlo en la oficina de JRP del aeropuerto porque algunas veces es difícil encontrar esas oficinas; están en las principales estaciones de tren, pero son como gigantescos centros comerciales lo más probable es que se pierda mucho tiempo.

http://www.yes-tokio.es/orientacionbasica.php

La oficina de Turismo que hay en el aeropuerto funciona extraordinariamente bien, y te facilitan información y mapas de Tokio y de otros lugares próximos que puedes visitar desde la capital en un día. Los primeros flipes fueron ya en el aeropuerto como cabía esperar, que extraño todo, y después llegó el momento de coger el tren y ver a todo el mundo dormido en el vagón, y pisar Tokio, el hotelito, en fin, un no parar de sensaciones nuevas. Tokio es impactante, y desde luego no deja indiferente a nadie aunque debo decir que no es lo que más me ha gustado del país y no quiero decir con esto que sea prescindible, en absoluto, simplemente que me han gustado más otras zonas y pueblos que esa gran ciudad.

Una cosa que aconsejo es quedarse en Tokio al principio y al final del viaje, y además, hacerlo en zonas diferentes porque me parece muy interesante. Habíamos decidido por mayoría dormir en un hotel cápsula, pero fue una tarea complicada encontrar este tipo de alojamiento, sí, puede sonar a broma, pero no, no fue posible. Apenas hay hoteles cápsula para mujeres y además, nos hemos enterado que es imposible que entren mujeres solas en los "hoteles del amor", salvo que vayan acompañadas por un hombre..., así que según parece Coixet miente un poquito en su peli… No puedo hablar por lo tanto de la experiencia de dormir en un hotel cápsula, pero tan contenta, oye, porque me dan muy mal rollo…

Las dos primeras noches nos alojamos en la zona de Shinjuku, en la parte oeste de la ciudad, un potaje de bares populares, centros comerciales y tiendas que brindan una gran oferta para compras refinadas y refinadillas. Otra noche dormimos en una zona un poco más al norte, en un ryokan (alojamiento típico japonés). Y por último, al final del viaje, nos alojamos en la zona de Ikebukuru.

Todos los alojamientos, muy recomendables en todos los sentidos: calidad/precio, limpieza, amabilidad y localización, aunque el ryokan está más alejado del metro pero aún así, repetiría!!

http://hotel-nuts.com/english/index.html

http://www.homeikan.com/

http://www.sakura-hotel-ikebukuro.com/


Tokio tiene tanto que ver, que obviamente no da
tiempo a todo. Ha sido muy divertido visitar el parque Yoyogi y sus alrededores, algo que hay que hacer en domingo, que es el día en el que se concentran los grupos de jóvenes que se disfrazan como los personajes de los comics y las pandillas de góticos, a cada cual más llamativo, tanto por el maquillaje como por los complementos que llevan y la mayoría van con su trolley. Me llamaba la atención la naturalidad con que los japoneses que estaban visitando también el parque se relacionaban con los turistas, muy amables, y también, lo importante que son las mascotas para algunos de ellos, a juzgar por las estampas vistas: varias tiendas de disfraces para perros y gatos, mogollón de perros con ropa de estilo similar al de sus dueños, bueno, e incluso vimos a una pareja paseando a dos perros en una sillita de paseo con dos plazas…





Madrugamos de lo lindo para llegar pronto al mercado de pescado (Tsukiji market), el mayor mercado mayorista del mundo, y aunque no fuimos a ver la subasta de los atunes mereció la pena igualmente. Cierto es que no he ido en mi vida
a Mercamadrid y a lo mejor también me sorprendería, pero el ambiente me gustó y la variedad de comida en general y pescados que vimos allí era increíble de raro y de fresco, bueno y de plástico también vimos!!

Había tiendas donde vendían la comida de plástico que te encuentras en los escaparates de los restaurantes, una idea que deberíamos importar porque así no hay sorpresas ya que te sirven el menú exactamente igual al que señalas.

Después de degustar sushi, anguila y otros pescados, nos fuimos hacia Akihabara, esa zona donde uno puede encontrar todo lo novedoso en cuanto a tecnología se refiere, tiendas de lujo con unos escaparates dignos de admirar, el palacio imperial, algunas vinotecas con muy buen ambiente todo hay que decir.



Algo que no se puede uno perder!! Considero que es interesante ver cualquier ciudad tanto de día como de noche, parecen diferentes y ver tanto neón, a Nadal en un pantallón y tanta animación en las calles de Tokio es algo para disfrutar, muy apetecible de ver y de recordar.


Aunque podéis ver fotos fantásticas, muuuucho mejores que esta, de ese espectacular Tokio nocturno en este enlace que dejo aquí:

http://www.ojodigital.com/foro/urbanas-pueblos-y-ciudades/148503-tokio-de-noche-reportaje-i.html

Un último apunte sobre algo que nos aportó mucho al viaje en sí. En la etapa final del viaje, contratamos a una guía voluntaria durante un día y además tuvimos la suerte de que Reiko hablaba un perfecto español; hay que tener en cuenta que los costes de las actividades, transporte y comida del guía lo asumen los que contratamos. Con ella pasamos un día superdivertido, visitamos zonas no tan turísticas, nos fuimos de tiendas y por fin pudimos hacernos esas fotos tan deseadas, en un fotomatón no os creáis, pero es algo que está muy de moda en la capital nipona y resulta tela de complicado para quien no domine el japonés; los adolescentes se meten, dos o tres, en las cabinas donde hay unas máquinas que te permiten hacer las fotos y luego decorarlas con complementos, escribir, dibujar y por último imprimirlas, en fin, algo que conseguimos gracias a Reiko, que para algo lee japonés, claro!!

http://www.tokyofreeguide.com/index.php?ml_lang=en

Y esto es... parte de lo que dio de sí Tokio. Continuaré con el resto del viaje en otro momento…

11 enero 2010

Por los tejados de Madrid


Es tan, tan bonito ver la nieve.... desde casa!!!




10 enero 2010

Piezas de mi vida

La vida es en cierto modo un gran puzzle y tanto las personas que se van cruzando en nuestras vidas como las situaciones vividas intuyo que son de alguna manera piezas que hemos de ir encajando en él. En ocasiones, dudamos de donde colocar la pieza que cae en nuestras manos y nos sentimos confusos porque no sabemos si va al lado de nuestro corazón o de la razón, o simplemente está allí con la única finalidad de facilitarnos, como si de un puente se tratara, colocar otras que están en la caja o en un banco de un parque esperando su turno… porque no nos hemos fijado en ellas o porque hemos decidido que no es el momento adecuado, o tal vez porque el destino aún no nos ha presentado... y tantas otras posibles razones. Algunas veces las piezas van y vuelven, otras veces sencillamente se van y no vuelven jamás, ya sea por elección propia o por la mera evolución de cada persona; pero no creo que eso importe, porque pienso que no es ni imprescindible ni necesario mantenerlas a la vista y simplemente van pasando a formar parte del Curriculum de nuestras vidas.

Empieza un nuevo año y surge en muchos de nosotros ese pensamiento que nos lleva a repasar los meses y años anteriores, a desear cerrar ciclos, a replantearnos cosas…, a veces incluso nos atrevemos a romper con todo y acariciamos más que nunca la idea de empezar de cero. No es mi caso, o al menos no tengo la necesidad de querer cambiar cosas importantes en mi vida ya que he vivido un 2009 estupendo, pero sí es algo que he deseado hacer en algún otro momento de mi vida.

Pero lo que sí es ineludible para mí ante el inicio de un año, es el hecho de repasar los meses anteriores porque un nuevo año siempre me invita a reflexionar, a pensar en lo aprendido, en lo que se mantiene en el Haber de MI Contabilidad, en lo que quiero y definitivamente no quiero, en mi capacidad de elección... En definitiva, son momentos para renegociar con la vida, romper los viejos bocetos, apostar por todo aquello que deseamos y por alguna razón no hemos podido, no hemos puesto suficiente empeño o no nos hemos atrevido a hacer antes… Tiempo para entusiasmarnos con nuevos proyectos y esforzarnos de lleno por encontrar nuestro lugar hasta que sintamos que estamos satisfechos con nosotros mismos.

Os deseo a tod@s lo mismo que deseo para mí, que seamos merecedores de un año 10 en nuestras vidas, y por supuesto, regado con mucho humor!!!